La dieta metabolica del Doctor Mauro Di Pasquale

Antes de hablar de la dieta metabólica, conviene aclarar que cualquier reducción por debajo del 50-70% de la cuota calórica diaria procedente de los carbohidratos es fuertemente criticada por el entorno médico especializado, ya que se considera causa de sobrecarga hepática y renal en sujetos sanos, y de graves descompensaciones metabólicas en pacientes afectados por enfermedades particulares, como diabetes, patologías hepáticas y renales.

¿Qué es la dieta metabólica?

La dieta metabólica es una dieta hiperlipídica, hiperproteica e hipoglucídica, que se diferencia de las demás de la misma categoría porque no impone ninguna cantidad máxima o mínima de carbohidratos, sino que te anima a consumir la cantidad necesaria para tener una eficiencia física y mental completa.

Para entender mejor esa definición, es mejor detenerse un momento en el significado de cetosis y cuerpos cetónicos. Estos últimos se forman al “desdoblar” los ácidos grasos en ausencia de azúcares disponibles y, si se producen en exceso, pueden provocar una disminución del pH sanguíneo (cetoacidosis).

En pocas palabras, privar al cuerpo de carbohidratos te obliga a extraer energía de la reserva de grasa. Esto conduce a la descomposición de los triglicéridos almacenados en las células grasas, liberando los ácidos grasos individuales que las componen. Estos, si se metabolizan durante una fase de fuerte depleción de glucosa, conducen a la formación de cuerpos cetónicos. De hecho, el objetivo de la cetogenia es estimular la cetosis.

Críticas

Los defensores de este enfoque nutricional afirman que es poco probable que la manipulación de la dieta conduzca a una cetoacidosis tan peligrosa como la que se observa en los diabéticos, porque el cuerpo conserva la capacidad de secretar insulina.

Otra crítica que se hace a las dietas hipoglúcidas es la disminución del rendimiento debido a la disminución de las reservas de glucógeno hepático y muscular. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que las personas acostumbradas a esta dieta son capaces de extraer energía en mayor cantidad de las reservas de grasa corporal, reduciendo el uso del glucógeno y desarrollando rendimientos iguales o superiores a los de quienes siguen las dietas hiperglúcidas clásicas.

Esto también ocurre en nuestra vida cotidiana; si reducimos la ingesta de carbohidratos en la dieta, el cuerpo extraerá energía tanto de la grasa de la dieta como de su propia grasa, ahorrando niveles bajos de glucógeno y aminoácidos musculares.

En cambio, si reducimos demasiado los carbohidratos, tanto el glucógeno hepático como el muscular estarán en un estado de agotamiento constante; aunque podrá cumplir con las vicisitudes biológicas, el organismo se verá por tanto privado de las energías necesarias para sostener una actividad física óptima. Además, el estado de cetosis resultante no es ciertamente una situación favorable, ya que indica una reducción significativa de la masa muscular y la fuerza.

La solución, como dice el Dr. Mauro Di Pasquale, consiste en encontrar aquella cantidad de carbohidratos con la que nuestro organismo funciona con la máxima eficacia. Es decir, debemos tomar una cantidad de carbohidratos (la cantidad depende de cada persona) que nos permita utilizar la grasa como fuente de energía, pero que también nos permita entrenar como siempre lo hemos hecho.

Antes de comenzar la dieta

Antes de comenzar la dieta, es conveniente realizar algunos análisis de sangre:

1. Niveles de colesterol (total, HDL, LDL).

2. TSH (una prueba de la función tiroidea).

3. Glucosa en sangre en ayunas.

4. Potasio en sangre.

5. Pruebas de la función hepática.

Estas pruebas deben repetirse cada vez que se introduzca una nueva dieta.

Inicio de la dieta

Podemos iniciar la dieta metabólica de dos maneras diferentes:

  • Comenzando con una determinada cantidad de carbohidratos e ir disminuyéndolos poco a poco hasta llegar a ese punto de máxima eficiencia.
  • Empezar consumiendo muy pocos carbohidratos y luego aumentarlos gradualmente.

He observado que todas las personas que han seguido la dieta metabólica han obtenido excelentes resultados siguiendo este último método que, por cierto, es también el preferido del Dr. Di Pasquale.

Por estas razones, sólo me centraré de la fase de evaluación que comienza con una cuota baja de carbohidratos.

Fase de evaluación

Esta fase consiste en evaluar la eficacia del organismo para metabolizar las grasas.

Debes mantener un alto porcentaje de grasas y proteínas en tu dieta, que durante los primeros 12 días, es decir, de lunes a viernes de la semana siguiente, debe ser baja en carbohidratos.

Este período es necesario para convertir tu cuerpo de una “máquina de quemar carbohidratos” a una “máquina de quemar grasas“. Esto te permitirá saber si estás apto o no para realizar una dieta muy baja en carbohidratos. Sin embargo, no te preocupes, aunque te resulte difícil, las cosas se arreglarán cuando, en la segunda fase de evaluación, aumentes ligeramente la cuota de glúcidos.

Ten en cuenta que esto no significa que otras personas, gracias a su alta capacidad para oxidar las grasas, no tengan ningún problema para seguir una dieta tan baja en carbohidratos.

Durante estos primeros 12 días debes respetar lo mejor posible los siguientes porcentajes:

  • 50 – 60% de grasas
  • 30 – 40% de proteínas
  • 30 gramos de carbohidratos

Fase de recarga

Una vez que hayas llegado al segundo sábado y a los sábados siguientes debes pasar a una dieta rica en carbohidratos durante 12-48 horas.

La carga debe realizarse de la siguiente manera:

  • 25 – 40 % de grasa
  • 15 – 30 % de proteína
  • 35 – 55 % de carbohidratos

Durante estos 2 días de alta ingesta de carbohidratos, tu insulina aumentará enormemente y tus músculos se llenarán de glucógeno y se reafirmarán. De hecho, los estudios han demostrado que una dieta hipoglúcida/hiperlípida produce una respuesta a la insulina mucho mayor que una dieta hiperglúcida.

En esta fase tu peso corporal podría aumentar considerablemente, pero no te preocupes, esto se debe al llenado de las reservas de glucógeno y a la consiguiente retención de agua (cada gramo de carbohidratos lleva consigo unos tres gramos de agua).

El fin de semana puedes permitirte todos los alimentos a los que has renunciado durante la semana, como la pizza, la cerveza, etc. Te recomiendo tener cuidado en estos dos días, ya que algunas personas tienden a acumular grasa más rápido que otras. Por eso se indica un periodo de carga de 12 a 48 horas. Para algunos puede ser incluso menos de 12 horas. Para averiguarlo, tienes que aprender a interpretar las señales que te envía tu cuerpo.

Algunos consejos

Si tiene dificultades para seguir la dieta metabólica, procede paso a paso. La primera vez, prueba recargarte sólo 12 horas, registrando tus sensaciones y el grado de forma física que alcanzaste a la semana siguiente. Si todo va bien el segundo fin de semana, pasa a una recarga de 20 horas y así sucesivamente, hasta que encuentres el número de horas y la cantidad de carbohidratos que más te convenga.

Al respecto, recuerda una frase muy importante: “LA PACIENCIA ES LA VIRTUD DE LOS FUERTES”.

El Dr. Di Pasquale afirma que el método para evaluar si la dieta es efectiva o no es hacer cambios cada dos semanas.

De hecho, si después de la primera fase de evaluación (12 días) te sientes bien, puedes continuar con los 30 gramos de carbohidratos diarios habituales durante 5 días y con la recarga del fin de semana. Por el contrario, si te sientes cansado y agotado, comprueba que el problema no depende del potasio u otros minerales; si no es suficiente, intenta aumentar ligeramente la ingesta de carbohidratos.

No te equivoques, esto es una dieta y, como todas las dietas, los primeros días serán los más duros y difíciles; sin embargo, una vez que los superes, las cosas serán mucho más fáciles. Recuerda que la mayoría de las dietas fracasan porque todo el mundo quiere resultados inmediatos sin mucho esfuerzo. En el caso de la dieta metabólica, son las dos primeras semanas las que requieren mayores sacrificios.

¡Debes tener mucha determinación y PACIENCIA!

  • Cualquier aumento de carbohidratos que hagas debe ser realmente necesario.
  • No cambies tu asignación normal de calorías cuando empieces la dieta.

Algunas personas experimentarán una mala consistencia de las heces. Para solucionar este problema, basta con tomar una buena cantidad de verduras o un suplemento de fibra.

Sólo cuando te hayas adaptado a la dieta metabólica y hayas encontrado tu punto de ajuste glucídico, comenzarás a controlar las calorías, aumentándolas o disminuyéndolas paulatinamente.

Ejemplo de dieta metabólica

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