¿Qué es la aterosclerosis?

La aterosclerosis (más conocida en el mundo de los profanos como arterioesclerosis) es una condición patológica caracterizada por alteraciones en la pared de las arterias, que pierden su elasticidad debido a la acumulación de calcio, colesterol, células inflamatorias y material fibrótico.

¿Qué es la aterosclerosis?

El endurecimiento de las arterias es un fenómeno asociado a la acumulación de componentes patológicos en el contexto de las paredes vasculares. Una de las formas más comunes de esta enfermedad es la aterosclerosis, caracterizada por la formación de placas parietales que contienen material amorfo, colesterol, células musculares lisas, células inflamatorias y células de la sangre. Si la placa sobresale en la luz del vaso, puede obstruir el flujo sanguíneo. Una eventual rotura de la propia placa, que suele estar revestida por una fina capa fibrosa y células endoteliales, puede provocar la trombosis y la obliteración completa de la luz del vaso, con la consiguiente interrupción del flujo sanguíneo.

Una vez establecida, la aterosclerosis se presenta como un proceso irreversible y potencialmente expansivo: un estilo de vida adecuado y los tratamientos dirigidos a controlar la diabetes y la hipertensión, así como a reducir el colesterol, pueden prevenir la formación de placas y frenar el empeoramiento de la aterosclerosis en curso.

¿Cuáles son las causas de la aterosclerosis?

La aterosclerosis suele estar asociada al envejecimiento. Sin embargo, los niveles elevados de colesterol en sangre, la presión arterial alta, el tabaquismo, la diabetes mellitus y los antecedentes familiares también pueden favorecer la aparición de esta enfermedad a una edad temprana. Una dieta rica en grasas, el consumo excesivo de alcohol, una actividad física insuficiente y el sobrepeso pueden contribuir a ello.

¿Cuáles son los síntomas de la aterosclerosis?

Por lo general, la aterosclerosis en sí misma no causa síntomas hasta que compromete el flujo sanguíneo dentro de las arterias. El estrechamiento de las arterias y su oclusión, producida por la formación de un trombo, genera isquemia e infarto en la zona posterior a las arterias.

Los síntomas de la isquemia y el infarto serán diferentes según que la aterosclerosis se localice en la zona coronaria (angina, infarto de miocardio), en el cerebro (ictus o AIT), en el intestino, en el riñón o en la periferia (arteriopatía obliterante de los miembros inferiores).

¿Cómo podemos prevenir la aterosclerosis?

Para prevenir la aterosclerosis es importante llevar un estilo de vida saludable caracterizada por una dieta sana y equilibrada baja en grasas animales y una actividad física adecuada. También es esencial no fumar y limitar el consumo de alcohol.

Diagnóstico

La aterosclerosis no se asocia necesariamente a signos objetivos que puedan detectarse en el examen médico. En el caso de un estrechamiento de un gran vaso arterial (por ejemplo, arteria carótida) puede producirse una turbulencia del flujo sanguíneo en su interior y esto da lugar a un soplo, que puede ser percibido por el médico con el estetoscopio. Sin embargo, posteriormente son necesarias otras investigaciones, como:

  • Angiografía
  • Eco- doppler
  • Angiografía por resonancia magnética
  • Angiografía TC

Tratamiento

En caso de rigidez arterial, es esencial corregir todos los factores de riesgo cardiovascular, también realizando cambios en el estilo de vida. En particular, es necesario:

  • Evitar los alimentos ricos en grasas, especialmente si son de origen animal.
  • Limitar el consumo de alcohol.
  • Practicar ejercicio físico regular. Para las personas de peso normal, 30-45 minutos al menos 3 veces a la semana pueden ser suficientes, mientras que para las personas con sobrepeso son necesarios niveles más altos.

En el caso de que actuar sobre el estilo de vida sea insuficiente, el médico puede prescribir medicamentos para:

  • Reducir los niveles de colesterol (en particular las estatinas).
  • Frenar la progresión de la aterosclerosis (inhibidores de la ECA, algunas estatinas).
  • Reducir la presión arterial (inhibidores de la ECA, betabloqueantes, antagonistas del calcio y diuréticos)
  • Controlar enfermedades específicas como la diabetes o para aliviar trastornos incapacitantes, como el dolor de piernas (típico de la claudicación intermitente).
  • Reducir el riesgo de formación de coágulos sanguíneos (trombos) intravasculares (fármacos antiplaquetarios).

En caso de aterosclerosis grave con hipoperfusión o infarto de órganos importantes, pueden ser necesarias intervenciones:

  • Angioplastia
  • Endarterectomía
  • Bypass

En caso de que una arteria esté bloqueada por un coágulo (trombo) y no pueda eliminarse mecánicamente, se pueden usar medicamentos para disolverla (trombólisis) que se administran por vía intravenosa.

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